martes, 8 de enero de 2008

Pesuto impulsará un preámbulo confesional en la Constitución entrerriana


La voz de la Iglesia en la Convención

El convencional Hermo Pesuto pretende incluir a Dios como “fuente de toda razón y justicia” en el texto constitucional provincial. Argumenta que es un tema nuevo y, como tal, no es parte del núcleo pétreo ni necesita estar habilitado.
Será uno de los grandes debates de la Convención Constituyente que tendrá su sesión inaugural el 22 de enero. El obispo Mario Maulión lo ha planteado en cada reunión que ha mantenido con candidatos a convencionales, primero, y con convencionales electos después: no se debe desaprovechar la oportunidad histórica que abre la reforma para introducir un preámbulo confesional en la Constitución entrerriana. El debate está asegurado en tanto las opiniones se dividen -no siempre respetando las pertenencias políticas- entre quienes sostienen que no es posible tal cosa, porque no está dentro de los temas habilitados por la ley que en mayo del año pasado declaró la necesidad de la reforma constitucional, y aquellos que lo ponen en dudas y bajo el argumento de que la Convención es soberana dan crédito a los que sostienen que se puede. Entre estos últimos se encuentra el ex ministro de Gobierno de Mario Moine y profesor de Derecho Romano en la UCA, Hermo Pesuto. El convencional por “Viva Entre Ríos” (nombre de fantasía con el que se presentó a elecciones una fracción del peronismo no kirchnerista) aseveró que hará “el planteo, hay que incorporar a Dios como fuente de toda razón y justicia”, confirma. Para Pesuto el argumento de los que dicen que no es posible discutir un preámbulo -así lo han sostenido radicales y socialistas- es errado. “No creo que sea un tema prohibido ni habilitado. Es un tema nuevo, no existe y como no forma parte del articulado actual no lo pueden habilitar”, argumenta. Como la Constitución Provincial de 1933 carece de preámbulo, tampoco puede haberse incluido dentro del núcleo pétreo, o de los asuntos no habilitados para la reforma. Los que opinan lo contrario, dicen que el momento para debatir este asunto ya pasó: fue en los días previos a la sanción de la ley que declaró la necesidad de la reforma, votada a mediados de mayo del año pasado. Eso fue lo que -palabras más, palabras menos- le dijeron los convencionales radicales al cardenal Estanislao Karlic durante un encuentro de dos horas mantenido el jueves pasado que no tuvo mucha difusión. Allí, el ex arzobispo de Paraná y ex presidente de la Conferencia Episcopal Argentina planteó también sus inquietudes sobre la educación confesional, aunque aclaró que no pretendía ocupar el rol que en la organización de la Iglesia viene desempeñando Maulión. Comisión En la Convención, la discusión se dará en el marco de la comisión de Peticiones, Reglamento y Presupuesto, que será la encargada de definir qué cosa se reforma y qué no. Según lo acordado en el bloque del oficialismo, será el senador Raúl Taleb quien coordinará ese grupo de trabajo. Para el licenciado en Ciencias Políticas, el asunto no está cerrado. “Los doctos opinan que al no estar contemplado en la ley no se podría incluir. Yo digo que la Constituyente tiene potestad de hacerlo. Tampoco se dice que no se puede y en Derecho hay un principio: todo lo que no está prohibido está permitido”, opinó. Consultado por El Diario, el ex embajador en Cuba comentó que desde la Iglesia “quieren dejar por escrito la identificación con dios católico, ni siquiera cristiano”. A su juicio, “pocos se podrían oponer a invocar la protección de Dios si ese dios puede ser el de todas las religiones”. Peronista y cristiano Ex seminarista y discípulo de monseñor Vicente Zaspe; actual profesor de la UCA, Pesuto se perfila como uno de los convencionales que llevará la voz de la Iglesia en la reforma constitucional. El compañero de bancada de Marciano Martínez y Augusto Alasino ha hecho su compromiso ante la Comisión Arquidiocesana de Laicos, que depende del Arzobispado de Paraná, de impulsar la introducción de un preámbulo confesional. “No lo hago como católico militante sino como cristiano”, aclara. “¿Para qué sirve un preámbulo? Alberdi dice que es la síntesis perfecta de toda la línea de doctrina de la Constitución. En 1933 no lo tuvimos porque imperaba en ese momento un positivismo agnóstico que lo impedía, aunque el 80 % de los convencionales del ´33 juraron por Dios”, mencionó Pesuto. El docente recordó que en la reforma de 1949 -que adaptó la constitución provincial a la nacional sancionada ese año en el apogeo del peronismo- la Carta Magna de Entre Ríos contó con un preámbulo redactado por Arturo Sampay, constitucionalista entrerriano mentor de la reforma nacional del ´49. Tras el derrocamiento del presidente Perón, en1956 se volvió a la Constitución de 1933.( fuente El Once Digital)

No hay comentarios: